Relojío
Relojero trabajando en Getsemaní

Un oficio aprendido
con paciencia

Relojío nació de la convicción de que los relojes no son desechables. Cada pieza que llega aquí recibe el tiempo que necesita.

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Cómo empezó Relojío

Relojío abrió sus puertas en el barrio de Getsemaní hace más de una década, cuando Andrés Morales decidió transformar años de aprendizaje en un espacio donde los relojes pudieran encontrar quien los entendiera. Andrés aprendió el oficio de su abuelo, un relojero bogotano que trabajó durante cuarenta años con una lupa fija en el ojo y una paciencia que parecía no tener fondo.

El local en la Calle 31 conserva ese espíritu: un banco largo de madera, luz natural por la mañana, cajones etiquetados a mano y el sonido constante de mecanismos que vuelven a la vida. No hay prisa en estas paredes.

Con el tiempo, el taller sumó a su equipo a Valentina Torres, especialista en restauración de piezas antiguas, y a Carlos Espinosa, quien se ocupa de los automáticos más complejos. Los tres comparten la misma manera de ver el trabajo: primero escuchar, luego planificar, después tocar la pieza.

Lo que nos mueve

Respeto por la pieza

Cada reloj que entra al taller tiene una historia. Antes de cualquier intervención, nos tomamos el tiempo de entender qué tiene, qué le falta y qué espera su dueño.

Transparencia total

Nada de sorpresas. Si durante el trabajo encontramos algo que no estaba previsto, paramos y consultamos antes de continuar.

Trabajo sostenible

Reparar un reloj en lugar de reemplazarlo es, entre otras cosas, una decisión sensata. Nos enorgullece ser parte de esa elección.


Quienes trabajan aquí

AM

Andrés Morales

Maestro relojero · fundador

Formado en Bogotá y especializado en movimientos mecánicos suizos y alemanes. Lleva más de quince años abriendo cajas con el mismo cuidado del primer día.

VT

Valentina Torres

Restauración de piezas antiguas

Estudió conservación de patrimonio en Medellín y encontró en la relojería un campo donde combinar técnica y sensibilidad histórica. Se ocupa de los relojes que llevan décadas dormidos.

CE

Carlos Espinosa

Técnico en automáticos

Especializado en el comportamiento de rotores y la regulación de marcha. Antes de tocar un movimiento, lo pone en el timegrapher y toma nota de cada posición.


Cómo trabajamos

Estos son los principios operativos que seguimos en cada trabajo, independientemente del valor comercial de la pieza.

Registro de ingreso

Cada pieza se registra con fotografías y una ficha de estado al entrar. Nada queda sin documentar.

Diagnóstico previo

Antes de cualquier intervención, el técnico examina la pieza y elabora un plan de trabajo con estimación de tiempo y costo.

Verificación con timegrapher

Todo movimiento mecánico se mide antes y después del trabajo para documentar el resultado real de la intervención.

Limpieza ultrasónica

Los componentes se limpian en baño ultrasónico con soluciones adecuadas al tipo de metal y acabado de cada pieza.

Custodia segura

El taller permanece cerrado fuera del horario de atención. Las piezas de mayor valor se guardan en caja de seguridad.

Comprobante de entrega

Al retirar la pieza, entregamos un documento con el trabajo realizado, los repuestos utilizados y las recomendaciones de mantenimiento futuro.

Relojería artesanal en la Costa Caribe

La relojería mecánica requiere un tipo de conocimiento que no se aprende de una semana para otra. Los movimientos suizos de los años cincuenta, los Longines de cuerda manual o los Seiko automáticos de los setenta tienen sus propios códigos, sus piezas con medidas específicas y sus tolerancias particulares. Trabajar bien con ellos implica años de práctica y una biblioteca de referencias técnicas que se va construyendo caso a caso.

En Cartagena, la humedad y la brisa marina del Caribe tienen un impacto directo sobre los mecanismos. Los lubricantes se degradan con mayor rapidez, los empaques de agua pierden flexibilidad y los metales respiran de manera diferente que en climas secos. Por eso el mantenimiento periódico no es un capricho sino una necesidad práctica para quien vive aquí y usa un reloj mecánico a diario.

Relojío es el resultado de entender ese contexto. No somos una cadena ni un punto de servicio oficial de ninguna marca. Somos un taller independiente que trabaja con la mayoría de movimientos mecánicos y automáticos, con acceso a repuestos de distintos orígenes y con la experiencia de haber atendido piezas muy diversas a lo largo de los años.

Traiga su reloj al taller

Si tiene una pieza que no está funcionando bien o quiere saber si vale la pena repararla, venga a visitarnos o escríbanos. La primera conversación es sin costo.

Hablar con el taller